fbpx

Artículo Original para @TellMagazine

El miedo es una de las emociones más contractivas que podemos sentir como seres humanos. Es la base de muchas otras emociones tales como la vergüenza, la angustia, la desconfianza, la desesperación, entre muchos otros.

Cuando aprendes a trabajar con tus miedos y a liberarte de esa energía base, toda tu realidad se transforma. 

Lamentablemente, tenemos muy poca educación sobre qué hacer con las emociones que no nos gusta sentir en el transcurso de nuestras vidas. Por lo tanto hacemos lo que podemos que en estricto rigor es huir de lo que se siente incómodo y acercarnos a los que nos hace sentir placer. 

Pero esta estrategia es muy limitante. Y hoy por hoy, cuando el miedo es la emoción más predominante en medio de la pandemia mundial del coronavirus, aprender a procesarlo en ti, a liberarte del miedo de forma efectiva es lo más poderoso que podrías hacer para retomar el poder en tu vida. 

Es por esto que hoy te quiero regalar una metodología. 

La premisa es la siguiente: todo lo que no te permites sentir se estanca y todo lo que te permites sentir se libera. 

Primero, encuentra un lugar donde puedas estar tranquilo/a por unos diez a quince minutos.

Si quieres, puedes comenzar por escribir en un cuaderno una lista de todos los miedos que identifiques en ti. Desde lo más presentes hoy en día a aquellos con los que has convivido toda tu vida. Puedo asegurarte de que la lista puede ser larga. 

Ahora, elige un miedo que sea predominante para ti hoy. Puede ser el miedo a quedarte sin dinero, a decirle tu verdad a esa persona, a fracasar en ese negocio que quieres emprender, a comenzar esa relación, pero llegar a sufrir, etc. 

Una vez que elegiste/identificaste tu miedo, observa dónde lo sientes en tu cuerpo, observa cómo se siente y dile: “Miedo, eres bienvenido acá”. 

Permítete sentir tu miedo de forma consciente. Si quieres puedes darle un color o una textura. Simplemente permítete sentirlo en tu cuerpo.

No es necesario que la analices ni que la enjuicies. “Miedo eres bienvenido acá”. Y observa qué sucede. Observa si se hace más grande, si cambia de lugar, si desaparece. Pero no tengas agenda, la idea de este ejercicio es que te permitas sentir ese miedo sin la intensión oculta de que desaparezca (porque eso es un juicio). Se trata realmente de sentir lo que no queremos sentir de forma incondicional. 

Puedes cerrar este ejercicio invitando luz a tu cuerpo y retomar nuevamente después en el día o al día siguiente. 

Algunos miedos demoran minutos, otros semanas o meses, pero lo que sí, es que cada vez que procesas tus miedos o emociones contractivas, aunque sea pocos minutos, te vas a sentir mejor. 

Este es uno de los ejercicios más poderosos que puede cambiar completamente tu experiencia en este mundo. ¡Que ganas de que cada vez más personas aprendan esta sencilla y poderosa forma de sentirse mejor inmediatamente! 

¡Todo el éxito y estamos conectados!